El lanzado no es un fin, es una herramienta muy poderosa
Muchos pescadores lo ven como algo secundario, una parte más de la pesca que “ya se aprende con los años”.
Pero dominar el lanzado lo cambia todo: te permite adaptarte a cada corriente, controlar la deriva y colocar la mosca justo donde debe estar.
No se trata de complicar la pesca, sino de hacerla más sencilla, más precisa y más consciente.
Cuando entiendes cómo se mueve la línea, cómo reacciona el agua y cómo responde el pez, pescar deja de ser cuestión de suerte y pasa a ser cuestión de intención.



