Instrucción práctica en el río
Aquí no hay ejercicios vacíos ni gestos forzados.
Aprendes mientras pescas: corrientes reales, viento de verdad y truchas que no perdonan errores.
Cada lance tiene un propósito y cada fallo deja algo claro.
La instrucción ocurre en el momento exacto en que lo necesitas, con el agua como aula y la deriva como profesor.
Así, cada corrección se interioriza y pasa a formar parte de tu propio estilo como pescador.



