Algunos cursos empiezan mucho antes de calzarte el vadeador. Empiezan con una duda, con la curiosidad por entender qué hace que un lance funcione, o con una imagen que se te queda grabada: la línea tensándose justo donde querías.
Tal vez imagines una corriente suave, una trucha subiendo o simplemente un buen lance que por fin sale natural. Sea lo que sea, puedo ayudarte a lograrlo, corrigiendo detalles, sumando experiencia y confianza.
Si quieres aprender a lanzar en escenarios reales, yo me encargo del resto para que tú solo disfrutes del proceso.

