
No es golf. Pero da igual.
Últimamente TikTok me muestra vídeos de instructores de golf.
No es que yo tenga intención de ponerme a jugar.
Y sin embargo, me tienen enganchado.
Los veo todos.
Me gusta ver cómo observan.
Cómo detectan errores.
Cómo proponen cambios.
No están enseñando golf.
Están enseñando a alguien a hacer algo mejor.
Y eso sí me interesa.
El error no es lo que parece
Lo que más me llama la atención no es lo que corrigen.
Es cómo llegan ahí.
No se quedan en lo evidente.
No corrigen el gesto sin más.
Buscan qué lo está provocando.
Y muchas veces, lo que falla no es lo que parece.
Esto en el lanzado pasa todo el rato
En lanzado lo vemos constantemente.
El pescador quiere cambiar algo concreto.
Una curva rara.
Falta de precisión.
Un bucle que se abre.
Y se centra en eso.
Pero casi nunca está ahí el problema.
Está antes.
En cómo se mueve.
En cuándo aplica fuerza.
En cómo se coloca.
Esta es la diferencia
Detectar el error es fácil.
Corregir la causa ya no tanto.
Y ahí es donde se nota quién entiende lo que está pasando.
Porque no se trata de decir qué está mal.
Se trata de ver por qué está pasando.


