
La mosca perfecta no sirve de nada si viaja mal
Puedes elegir la mejor mosca del mundo, hacer un lance impecable y colocar la línea justo donde querías.
Y aun así no ver ni un gesto de la trucha.
La culpa no es de la mosca, es de la deriva.
La trucha no mira el hilo ni el color del dubbing. Solo mira cómo se mueve lo que flota.
Muchas de las ideas que lees aquí salen primero de la lista de correo. Es donde voy compartiendo lo que aprendo en el río, tal como viene.
Precisión y deriva corta
Cuando te encuentras un pez comiendo, cuanto más preciso sea tu lance y más corta la deriva, más opciones tienes de que tome tu mosca.
Cuanto más exacto seas colocando tu mosca, menos tiempo de reacción tiene la trucha.
Cuanto más breve sea la deriva, menos margen hay para que la mosca haga cosas raras.
Natural o sospechoso
Una deriva limpia es la diferencia entre parecer vivo o parecer sospechoso.
Ese comportamiento natural no aparece por fuerza sino por control.
De qué depende una buena deriva
Una buena deriva nace de cosas muy simples que casi nunca miramos.
Depende del ángulo, de la tensión, del ritmo y de fijarte más en el hilo que en la mosca.
La conclusión imprescindible
Si la deriva falla, falla todo lo demás. Así de sencillo. No depende de la mosca, del color, del tamaño ni siquiera del lance.




